Canon

El Gobierno ha publicado en el BOE la orden ministerial que regula el nuevo canon digital. Será de obligado cumplimiento a partir del 1 de julio y deberá ser revisada tras el primer año de aplicación si la recaudación difiere de la estimada (entre 34,8 y 37,2 millones de euros para el canon correspondiente a la copia de libros y entre 75,4 y 80,6 millones de euros para el correspondiente a la copia audiovisual), es decir, que si cobran de más seguramente la cosa seguirá igual pero si cobran de menos retocarán los números para garantizar el diezmo esperado . De momento queda de la siguiente manera:
Equipos digitales de reproducción de libros
:
Equipo multifunción pequeño (hasta 17KG) de inyección de tinta: 7,95 euros.
Equipo multifunción láser pequeño (hasta 17KG): 10 euros.
Escáner: 9 euros.
Equipo con capacidad de 9 copias por minuto: 13 euros.
Equipo con capacidad de 10 a 29 copias por minuto: 127,70 euros.
Equipo con capacidad de 30 a 49 copias por minuto: 169 euros.
Equipo con capacidad de 50 a 69 copias por minuto: 197 euros.
Equipo con capacidad de más de 70 copias por minuto: 227 euros.
Equipos digitales de reproducción audiovisuales:
Grabadora de CD: 0,60 euros.
Grabadora de DVD: 3,40 euros.
CD-R: 0,17 euros.
CD-RW: 0,22 euros.
DVDR: 0,44 euros.
DVDRW: 0,60 euros.
Memoria compacta y USB: 0,30 euros.
Disco duro (excepto el primario de un ordenador o de un deco de TV): 12 euros.
Reproductor portátil de audio o vídeo: 3,15 euros.
Teléfono móvil con reproductor: 1,10 euros.
Dejando de lado que continuar con el diezmo a la Iglesia (pese a la fingida pose de oposición a este que tuvieron en la última campaña electoral) y además someternos a una nueva mordida para la Cultura (un concepto que es tan falaz y tramposo atribuírselo a unos pocos individuos como la religiosidad, ni más ni menos) me parece un abuso canallesco e indefendible, ocurre que esta serie de subidas de precio contribuirá a subir el IPC, además de que es probable una reducción de consumo de estos artículos (suponiendo que el gasto se mantenga, porque subir es difícil que suba) repercutiendo así en los beneficios de las tiendas, que mermarán. Una disminución de los beneficios conlleva, normalmente, cierre de algunos negocios y/o despido de empleados. A su vez, esto reduce la recaudación del erario a dichos negocios, tanto con impuestos directos como indirectos.
Puede parecer hilar muy fino, pero creo que es lo que esta medida acarrea. Subida segura del IPC y probable reducción de empleo y del erario. De hecho, las previsiones que podéis leer aquí son terribles, pero por desgracia no me parecen exageradas.
Todo porque el Gobierno tiene que agradecer con NUESTRO dinero el apoyo obtenido de ciertos grupos de pseudointelectuales.
Bueno, por lo que a mí respecta, haré lo poco que puedo hacer. No compraré absolutamente NADA que tenga que ver con estos “artistas” y negocios, es decir, seguiré comprando el cine y tv extranjero directamente a otros paises (tengo ya un principio de videoteca de importación interesante); el cine y tv español, cuando tengan algo que me interese, me resignaré a obtenerlo por medios menos convencionales, por así decirlo.
Eso es lo que podemos hacer a nivel individual. La suma de todos puede dañar a las discográficas y a sus artistas lo bastante como para que deje de compensarles la imposición de esta variante de “impuesto revolucionario“.