Valiente (actualizado)

Como los asiduos a mi blog sabrán, tengo un sistema de seguridad anti-spam que obliga a copiar unos números para evitar el posteo mecánico que cuelga anuncios en blogs al azar. De ese modo nos ahorramos tener que leer los anuncios que ya de por sí son molestos en el correo, donde sólo por el “asunto” ya sabemos que podemos borrarlos.
Aparte, hay otra medida de seguridad. Aquellas personas que postean a menudo saben que sus comentarios aparecen nada más dejarlos, pero los visitantes casuales habrán observado que los suyos quedan a la espera de ser aprobados. Esto se debe a que en el anterior blogs hubo una persona o grupo de personas que se dedicaba a poner anónimos atacándome, y entended que resultaba molesto. No es que los insultos me irriten en exceso, sino más bien el hecho de no saber quién los colgaba, de que la gente fuera tan jodidamente cobarde de atacar y esconder la mano. Así que si alguien revela su identidad al escribir, no tengo inconveniente en aprobar su mensaje, incluso siendo insultante (para mí; si insulta a otros, no será publicado).
Pues he aquí que me encuentro el siguiente mensaje esperando aprobación en mi anterior entrada, “Sólo para tus ojos“:
Y eso lo dices tú que mientes y te inventas cosas de las personas que por una razón o por otra te empiezan a molestar, me sorprende que tengas la suficiente cara como para salir a la calle después de todas las que haces.
Te recomiendo encarecidamente que te preocupes de tí y de tu vida y dejes a los demás seguir con la suya, ni si quiera te molestes en mantener un trato cordial, eso sólo funciona cuando después no vas a ir hablando mal de la gente a sus espaldas.
Si a pesar de todo tienes un problema con alguién lo hablas con esa persona cara a cara y no a la espalda.
Aunque en estos casos suelo pasar del tema y dejar el comentario sin aprobar, a veces dejando una advertencia de que si la persona revela su identidad no tendré inconveniente en aprobarlo (como hice cuando algún iluminado me dejó un mensaje criticando que fuera a crear una nueva asociación de manganime, algo por cierto tan ridículo que no entiendo de dónde sacó la idea), en este caso concreto cuelgo el texto dejado por este sabio apodado “El vigilante“, y procedo a responderle.
1 - No me invento NADA de NADIE. Las veces que he cometido un error diciendo algo que ha resultado no ser cierto, ha sido porque otras personas que yo consideraba fiables me han informado mal (y si repetir lo que otras personas te han dicho es un crimen, veremos quién lanza la primera piedra) o porque he malinterpretado algo, como nos ha ocurrido a TODOS alguna vez, y cuando se ha dado el caso no he tenido inconveniente en disculparme ante la persona aludida, privada o públicamente. Curiosamente las personas que me daban informaciones erróneas no se arrepentían de su parte de culpa, y de mis supuestas víctimas (que ahora mismo sólo recuerdo dos), una tenía razón pero había mentido anteriormente y a sabiendas sobre mí y mis por entonces mejores amigos, asi que no era quién para señalarme con el dedo (aunque eso no me excusa, lo sé), y la otra cometió similares aunque no tan graves errores conmigo al mismo tiempo (es decir, ambos criticamos al otro basándonos en informaciones erróneas que nos llegaban por fuentes que resultaron ser poco fiables o por malentendidos), por lo que cuando nos sentamos a hablarlo ambos admitimos nuestra parte de culpa y, sobre todo, coincidimos en que de haberlo hablado antes en vez de elucubrar, nada de aquello habría ocurrido. Ahora esa segunda persona se lleva bien conmigo, y de la primera no tengo demasiado buena opinión así que me la trae al pairo lo que piense.
Esos son los dos únicos casos en que soy consciente de haber dicho algo que no era cierto, y en ambos casos yo creía que lo era cuando lo dije. NUNCA me he inventado nada de nadie, entre otras cosas porque otros se inventan cosas sobre mí y sé cuánto jode que se rumoree por ahí algo que no es cierto. Si de verdad conoces alguna supuesta mentira que yo haya inventado sobre quien sea, te ruego que la cites (a ser posible con testigos, aunque no es obligatorio) y si no eres capaz, asumiré (como lo hará cualquiera con dos dedos de frente que lea este texto) que eres otro de esos personajillos patéticos que no puede vivir sin intentar perjudicarme, pese a la futilidad de sus intentos de molestarme. Siento revelarte que quienes me importan no van a cambiar de opinión por lo que diga alguien tan increíblemente cobarde como para no ser capaz de respaldar sus insultos con su auténtico nombre o nick conocido (más tarde volveré a ello).
2 - Quedo a la espera de una lista de “todas las que hago“. Dado que es posible que para hablar de ellas haya que mencionar vidas privadas ajenas (o la tuya, seas quien seas), puedes enviármela por correo para evitar revelar datos personales en este blog que es público; me comprometo públicamente a no reenviar ni copiar esa carta. Si no la recibo, asumiré que es otra de las tonterías que dices a falta de argumentos reales que te avalen.
3 - Respecto a “la gente que me empieza a molestar“. Es curioso porque, aunque es difícil que nada más conocer a alguien me caiga bien (soy un poco huraño y me cuesta confiar en la gente), normalmente con el tiempo cojo confianza a cualquiera que me demuestre que no hay razón para no hacerlo. Podría citarte a varias personas que al principio no me dieron buena impresión y con el tiempo han acabado cayéndome muy bien. Es decir, el proceso es el contrario al que citas. Para que una persona que me cae bien acabe molestándome, ha de esforzarse en ello, créeme.
Si eres capaz de citarme a alguien que sin darme motivo alguno me haya acabado molestando, adelante. Otra lista que espero ansioso.
4 - No trato de mantener un trato cordial con nadie de quien, como dices, hable mal a sus espaldas. Evidentemente no me voy a acercar a alguien que me revienta y decirle “oye, que sepas que eres un cerdo“. No hay razón para ello, estaría muy fuera de lugar. Pero no hago que alguien piense que nos llevamos bien si no es el caso. No hay más que ir a la cena de Tarasu y ver con quiénes hablo y con quiénes no; por citar sólo a los primeros, verás que no tengo problema en acercarme a Kuku, Darius, Sayuri, las Locas, etc… y charlar con ellos de lo que sea, porque me caen realmente bien y me gusta tenerles cerca. Sin embargo hay gente que no me gusta un pelo y verás que les devuelvo el saludo si es necesario, por educación, pero NUNCA me acerco voluntariamente a hablar con ellos. Me revienta la gente que lo hace.
Sin embargo, admito que hubo hace tiempo un caso en que mi trato con alguien fue muy cordial cuando no tenía buena opinión de esa persona. Error que cometí porque tenía fe en que mi opinión cambiaría, ya que la mayoría de mis amigos estaban de acuerdo en que es una gran persona, y admito que aunque no fuera mi intención, sí que estuvo mal dejar que creyera que nos llevábamos bien cuando en realidad su compañía me resultaba desagradable. No es exactamente hipócrita mi actitud dado que nunca dejé de decirle qué cosas que hacía me molestaban (y el hecho de que sabiéndolo siguiera sin cambiar ni un ápice su actitud fue otra de las razones para que empeorase mi opinión), pero con la perspectiva del tiempo he comprendido que pese a todo, yo soy culpable de haberle dejado pensar que éramos amigos cuando nunca lo fuimos, y es algo de lo que debería disculparme con él. Busco la forma de hacerlo (el tema es más complicado de lo expuesto aquí).
Precisamente por ese caso, intento no volver a chocar con la misma piedra y NUNCA dejo que alguien piense que nos llevamos bien si no es el caso. Otra cosa es que haya gente con la empatía de una piedra y sólo por no verme desenfundar una uzi en su presencia ya piensen que nos llevamos bien. Allá ellos, pero eso ya no es mi responsabilidad. Creo que soy una de las personas a las que más fácilmente se les nota si alguien les agrada o no, y si no es así, te pido de nuevo una lista de gente que crea que tengo buena opinión de ellos y en realidad es al contrario.
5 - Lo mejor es lo que dices de hablarlo cara a cara. Primero, eso lo hago cuando mi buena relación con alguien cambia, cuando creo que un amigo me ha fallado o lo he hecho yo. Si alguien que NO es mi amigo se comporta de forma lamentable, no me siento en la obligación de hablarlo con él, como no tengo por qué decirle a un acomodador que es un maleducado antes de comentárselo a mis acompañantes en el cine. Un extraño no tiene por qué estar informado de todo lo que diga de él. Si, por ejemplo, me molesta algo que ha hecho Desiyuri, puedo y debo quedar con ella para hablarlo, porque es mi amiga. Contigo, seas quien seas, no tengo esa obligación porque dudo seriamente que alguien que escribe la basura que has vomitado sobre tu teclado haya sido alguna vez amigo mio.
Segundo, que eso lo diga alguien que deja un mensaje anónimo es el colmo de la hipocresía. ¿Te has molestado tú en hablar conmigo lo que sea que te ha molestado tanto como para escribir este mensaje? Paja en el ojo ajeno. Ten los redaños de admitir quién eres, si es menester por privado (como le dije a otros, me comprometo públicamente a guardar tu identidad). Si tienes tanto miedo de lo que yo u otros podamos pensar de tí a raiz de tus palabras, no deberías haberlas escrito en primer lugar. Ten el valor de suscribir lo que dices, y entonces podrás acusar a otros.
Si quieres responder a esto no tengo inconveniente en que lo hagas. Pero al menos ten el valor de decir quién eres, por una vez no seas tan cobarde; sólo así verás tu respuesta publicada.

ESTO MEJORA POR MOMENTOS:
Perdona, Vigilante, que no apruebe tus comentarios y me limite a colgarlos aquí, pero si los apruebo podrías después ponerlos tú directamente, y paso de darle ese poder a un cobarde de tu calibre. Tampoco puedo dejar de publicar esto, porque es genial:
¿Y qué saco yo diciéndote quién soy? estás poniendo de cobarde a alguien que no tienes ni la menor idea de quién es.
La razón de mi anonimato es para que dejes en paz a los demás y comiences a pasar, es un consejo no una amenaza, llevo algunos años vigilando tan sólo pretendo que dejes en paz a los demás como ellos lo hacen contigo.
Evidentemente no sacas nada revelando tu identidad, simplemente despejarías la sospecha (ahora certeza) de que eres un cobardica. Ya me parecía a mí que eras la clase de persona que si no saca ningún provecho de una acción, pasa de llevarla a cabo; pero está bien confirmarlo.
No sé quién eres, cierto, pero eres tú y no yo quien está dejando claro que eres un cobarde; yo me limito a hacerlo explícito. Si entra alguien aquí a quien no conozco de nada y suelta proclamas racistas, diré que es racista. Si entra alguien a criticarme y no tiene las narices de apoyar sus palabras con su identidad, no necesito más pruebas para saber que es un cobarde. Por si no lo sabes, ese defecto se muestra en el comportamiento, no en el DNI o el nombre.
Decir que no revelas tu identidad para que haga caso a tus consejos es tan patético que no hay por donde cogerlo. Si no eres estúpido, deberías saber que un mensaje anónimo jamás tiene tanto peso como uno firmado. Si de verdad querías provocar un efecto en mí habrías dicho quién eres, en un mail si no quieres hacerlo público, en lugar de hacer el tonto con estos inútiles mensajitos.
Es curioso que me hable de dejar en paz a los demás alguien que dice vigilarme desde hace años. No me has enviado ninguna de las listas de víctimas que según tú hay, y tampoco espero que me des una relación de personas que “me dejan en paz” mientras yo les ataco. Tras años de vigilancia uno esperaría una lista extensa de mis maldades, pero ya veo que es patéticamente obvio que hablas desde la ignorancia y el rencor. Dime, ¿te batí en un concurso de dibujo? ¿Me llevé a la chica que te gustaba? ¿Me quedé el taxi que querías coger? No se me ocurre qué motivo tienes para detestarme tanto, pero dado que ni revelas tu identidad, ni eres capaz de citar UNA SOLA VEZ en que haya hecho esas cosas de las que me acusas, es evidente que quien se dedica a meterse con los demás arbitrariamente en vez de cuidar de sus cosas eres tú y no yo.
Yo estoy muy bien como estoy. Un trabajo que me gusta, una chica que me quiere, me rodeo de buena gente, vivo en un piso estupendo, la salud mejorando, dibujo mucho mejor que antes, aprendo a programar y otras cosas… puedo presumir de cosas que he logrado, que sé hacer o para las que tengo talento. ¿Qué tienes tú? A juzgar por la amargura que denotan tus palabras, poco; y me arriesgo a afirmar que lo poco que tengas será comprado, no realizado por tí. Alguien que escribe cosas así no puede ser una persona constructiva. Alguien que se pasa años vigilándome, no llega ni a persona.

EDIT: he cambiado una expresión que daba lugar a malentendido. Gracias por comentármelo, ya-sabes-quién.