Con garfios por dedos.

El otro día lo comentaba con Estrella Nómada: los que carecen de inquietudes creativas no saben lo jodídamente duro que puede ser escribir, dibujar o realizar cualquier otra tarea artística (imagino que lo mismo ocurre con la escultura, componer música, etc…). Escribir y dibujar el cómic que quiero terminar para mayo me está costando mucho, y de tanto dibujar y borrar (jodido perfeccionista) se me están atrofiando los dedos. Pero oir de labios de una de las personas que aparecen en el cómic que le ha gustado lo que le enseñé esta mañana, hace que valga la pena el esfuerzo.
Dicho sea de paso, qué paseo más breve, aunque reconozco que ejercitamos nuestras dotes de esquivado de balas a lo Neo, fintado continuamente para esquivar ancianas enloquecidas, y eso cansa. A ver qué me cuenta de los cómics que le he prestado, en otro paso más de mi campaña de culturización del otaku común. Y sé que ella es de las que cuidan lo que se les presta, y lo devuelven después, así que no me preocupa dejarle ese par de joyas pese a mis pasadas experiencias.
El caso es que llevo todo el día vomitando lineas sobre el lienzo de celulosa, y como dije antes eso cansa, así que hago pausas para tareas tales como rebuscar información en la web, charlar con algún contacto al que hace tiempo que no encuentro conectado, felicitar el cumple a una amiga lejana (para quien ahora mismo no sé improvisar un nick que le haga justicia), ver algún capítulo más de la excelente serie Angel (quinta temporada y homenaje a Santo) y escribir en este blog.
Descubro que varias personas que conozco (algunos en persona, otros por referencias o internet) cierran sus blogs en un espacio breve de tiempo. Me llama la atención porque a algunos de ellos he llegado de casualidad, justo antes del cierre o posteriormente al mismo, y veo toda esa cantidad de material por leer. Otro día será, ahora tengo prisa.
Hablo con la Nórdica que me dice que esta noche salimos hasta que haya metro (o sea, a eso de las seis de la mañana). No debería hacerlo, pero la carne es débil y acabo aceptando, así que cuelgo esto y me pongo a dibujar de nuevo para aprovechar un poco el tiempo que queda.