Proyectos.
Las cosas pueden salir bien o mal. En dos semanas sabré cómo me va en el trabajo actual, y dado que si sigo tras el periodo de prueba cobraré bastante (más de lo que he ganado en ningún trabajo anterior, y seguramente más de lo que puedo aspirar a cobrar en ningún otro), he empezado a hacerme el cuento de la lechera, es decir, sin saber aún si seguiré o no ya estoy pensando en los planes futuros en caso de que salga bien.
El más relevante es que una vez que la Morena tenga regularizado su DNI y por tanto pueda currar, nos iremos a vivir juntos.
El proyecto de fanzine que tenemos unas cuantas personas irá adelante con financiación mayoritaria por mi parte, así como el corto que haré con Amber como prota.
Tengo muy abandonados a algunos amigos lejanos, y querría poder verles más, así que viajaré más a menudo. Madrid se convertirá en centro de peregrinación habitual.
Hay más cosas, pero no las recuerdo. Lo importante es que este trabajo cambiaría muchas cosas, ya que nunca había manejado tanto dinero antes. No soy de alta cuna, no tengo carrera, no sé lo que es tener fuertes ingresos. Que el jefe me hable de cobrar 2000 euros como lo más normal del mundo me resulta un poco extraño. Así que seguramente seguiré llevando un estilo de vida frugal y los ingresos extra se notarán en los proyectos que acometa.
Ahora deseadme suerte. En unas semanas sabré qué ocurre. Espero que el cántaro no se me rompa mientras sueño despierto…